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lunes, 1 de abril de 2013

LA PASIÓN Y LA ATRACCIÓN ¡UNA CUESTIÓN QUÍMICA!




LA PASIÓN Y LA ATRACCIÓN  ¡UNA CUESTIÓN QUÍMICA!

¿Porqué encontramos atractivas a determinados personas, cómo nuestros cuerpos ansían enamorarse, por qué al amor se le puede considerar casi como una droga, y por qué las parejas locamente enamoradas, bajo otras circunstancias, podría considerarse que sufren un desorden obsesivo compulsivo?

Aunque nos atraen las personas con rasgos similares a los nuestros tendemos a elegir el olor de aquellas que tienen un sistema inmunológico muy distinto. Y por un lado es una suerte porque evita que nos enamoremos de nuestros familiares.  Incluso influye el tipo sanguíneo (a, b, ab, o), provoca atracción con las personas del mismo tipo y no de las demás. Los motivos que explican por qué nos enamoramos de una persona y no de otra no están bien establecidos, aunque deberemos confiar en que las leyes psicológicas que rigen la elección tengan también una buena base evolutiva y, si no es mucho pedir, que sean sensatas ante las posibilidades de ser correspondidos.

Cuando termina la pasión...




 
Con el tiempo el organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas sustancias y toda la locura de la pasión se desvanece gradualmente, la fase de atracción no dura para siempre y comienza entonces una segunda fase que podemos denominar de pertenencia dando paso a un amor más sosegado. Se trata de un sentimiento de seguridad, comodidad y paz. Dicho estado está asociado a otra DUCHA QUÍMICA. En este caso son las endorfinas -compuestos químicos naturales de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos- los que confieren la sensación común de seguridad comenzando una nueva etapa, la del apego.

CON UN SIMPLE  ABRAZO
Para los humanos, el contacto físico es una necesidad, una fuente de bienestar que los hace sentir protegidos, amados y reconocidos por el otro. Tan sólo un abrazo desencadena sustancias químicas que ayudan a reducir el estrés y a entablar lazos emocionales.




 
La piel posee receptores sensitivos que envían señales a la corteza cerebral. Este mecanismo permite percibir frío, calor, caricias, cosquillas, pellizcos y si una superficie es suave o áspera.
Cada zona del cuerpo está representada en la corteza cerebral: párpados, orejas, pies, órganos sexuales, piernas, nuca. Por eso donde nos toquen vamos a sentir, aunque hay partes, como manos y labios, que ocupan mayor espacio en la corteza cerebral, por tanto, son más sensibles al estímulo.


 Con ayuda de la resonancia magnética (que permite hacer imágenes del funcionamiento del cerebro), los científicos han observado que al recibir un abrazo, un apretón de manos o una caricia se libera oxitócica.
Esa sensación de bienestar con un amigo, los padres o la pareja se logra gracias a la oxitócica y a la vasopresina, que se parecen mucho. La segunda aparece más en hombres y la oxitócica la produce más el sexo femenino.

Por qué el amor es ciego ¡Ante nuestro amor, nos volvemos "ciegos" o, por lo menos, bajamos la guardia!
 El enamoramiento es un proceso bioquímico que se inicia en el cerebro, y que tras la desbordante secreción de neurotransmisores, activa glándulas y respuestas fisiológicas a velocidad de vértigo, con la finalidad de que acabemos re produciéndonos.
Hasta ahora se sabe, por ejemplo, que la feniletilamina (FEA), una anfetamina que segrega el cuerpo humano, es una de las principales sustancias implicadas en el enamoramiento. Este compuesto activa la secreción de dopamina -un neurotransmisor implicado en las sensaciones de deseo y que nos hace repetir lo que nos proporciona placer- y de oxitócica -está implicada, entre otras funciones, en el deseo sexual-.

 La secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer), norepinefrina y oxitócica (además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser además un mensajero químico del deseo sexual), y comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado. Estos compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño. 




Produciendo nuestras propias drogas Sabes que puedes producir tus propias drogas, sin tener que sembrar amapolas, marihuana o comprar cocaína.

Estas sustancias que produce el cerebro, denominadas hormonas endógenas (ya que se producen en la corteza cerebral) bien podrían llamarse "drogas de la felicidad". Algunas de ellas son:
La oxitócica, que se produce cuando existe un amor pasional y se relaciona con la vida sexual.
La dopamina, que es la droga del amor y la ternura.
La finilananina, que genera entusiasmo y amor por la vida.
La endorfina, que es un transmisor de energía y equilibra las emociones, el sentimiento de plenitud y el de depresión.
La epinefrina, que es un estímulo para el desafío de la realización de metas.

 En definitiva, nos sentimos bien con nuestro amor, estamos sumamente eufóricos y excitados, necesitamos a la persona con la que estamos, como si de una droga se tratara, porque nos proporciona placer, y nuestra capacidad para juzgarla se reduce hasta la nada.

Cómo mantener la higiene antes y después del sexo

 



Llevar una vida sexualmente activa implica, más allá de la compenetración y el placer junto a nuestra pareja, cuidar de nuestra salud íntima para evitar molestias e infecciones y reducir al mínimo la aparición de olores que podrían resultar incómodos para el otro. 

Cómo mantener la higiene antes y después del sexo



No subestimes la importancia de la higiene antes y después del sexo para que puedas disfrutar de una mejor intimidad de forma más saludable.
Es necesario destacar que la higiene íntima tanto del hombre como de la mujer debe ser diaria, dedicando atención a este aspecto para evitar infecciones y molestias desagradables.


Medidas de higiene para el sexo anal


 


El sexo anal es una de las prácticas sexuales más comunes, es otra forma de experimentar y alcanzar el placer.
Bien practicado resulta altamente placentero, pero para disfrutarlo plenamente es necesario tomar en cuenta algunos consejos y mantener la higiene al máximo

Medidas de higiene para el sexo anal

1. En cualquier encuentro sexual es muy importante mantener la higiene para que ambos puedan disfrutar, pero cuando se trata del sexo anal es aún más necesario tomar previsiones para que nada interrumpa el disfrute y ambos consigan alcanzar el orgasmo.





3. 

















3. Uno de los mayores miedos de las personas que se inician en el sexo anal, es que durante la penetración ocurra cualquier accidente con las heces. Evitar este tipo de incomodidades es posible con el uso de un enema para limpiar el tracto rectal. Es muy importante seguir las indicaciones para hacerlo de forma adecuada y sin hacernos daño.





. Muchas personas no se sienten cómodas usando el enema, pero existe otra posibilidad. Antes del sexo anal lava la zona con un jabón especial para el área íntima, de este modo evitarás irritaciones. Con agua tibia introduce con suavidad tu dedo con un poco de jabón, de este modo conseguirás limpiar el recto en los primeros centímetros de entrada.

Aunque no es una limpieza tan profunda como la que ofrece el enema, es también una alternativa para mantener la zona aseada.



5. Una de las mejores formas de estimular el ano antes de la penetración es de manera oral. Esta práctica resulta realmente muy placentera, pero es necesario que la zona anal esté bien limpia para que tu pareja se sienta cómoda mientras te da placer. Lávala antes de los encuentros usando siempre jabón íntimo para no irritar el área.




6. La ausencia de vellos es también agradable, pero eso cuando depiles o afeites tus genitales no te olvides de hacer lo mismo con la zona del ano. Además es muy importante el uso de preservativos especiales para el sexo anal. El ano es una zona mucho más sensible que la vagina por lo que es propensa a fisuras y pequeñas heridas que podrían permitir el contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual. Si vas a practicar sexo anal con alguien que no es tu pareja habitual, no olvides utilizar condón.